Cómo hacer que tus talleres virtuales masivos sean interactivos | Training For Change

Cómo hacer que tus talleres virtuales masivos sean interactivos

Tema

Herramientas de tallerismo en línea iconHerramientas de tallerismo en línea

Idioma

EspañolInglés

Tipo

Herramienta de taller

¿Alguna vez has notado que los talleres virtuales masivos suelen ser menos interactivos que los grupos en línea más pequeños? Los dos principios clave para interactuar con grupos de manera virtual son: interactuar con frecuencia y de diversas maneras. Estos principios son aún más importantes cuando trabajas con un grupo grande en línea. Si bien la realización de múltiples tareas y las distracciones son un desafío en todos los espacios en línea, lo son aún más en los espacios virtuales masivos, donde las personas pueden sentir (con razón) que no se notará si no están participando.
Definimos los espacios virtuales “masivos” como aquellos en los que el grupo es demasiado numeroso como para que puedas hacer un seguimiento a la participación individual. Esto varía, pero en tu caso podría tratarse de un grupo de entre 40 y miles de participantes.
Para lograr el máximo impacto en tus talleres virtuales masivos, no te limites a dar una clase magistral y a responder preguntas. En su lugar, puedes…


Utilizar métodos de participación que no requieren el uso de tecnología 

Hay muchas formas de invitar a tu grupo a participar sin que tengan que pulsar ningún botón en tu plataforma en línea.  Al utilizar herramientas que no requieren tecnología, puedes hacer que la participación sea más accesible (incluso para quienes ven la sesión en diferido) y reducir al mínimo el trabajo que tu equipo tiene que hacer para gestionarla.  Por ejemplo:

  • Reflexiones guiadas o visualizaciones  (“Cierra los ojos o baja la mirada.  Piensa en un momento…”)
  • Escritura individual (“Anota una idea que quieras poner en práctica de esta lluvia de ideas” o “Reflexiona y escribe sobre una ocasión en la que probaste algo nuevo. ¿Qué pasó?”)
  • Actividades corporales como estiramientos, baile o ejercicios de respiración
  • Búsqueda del tesoro (“Encuentra algo cerca de ti que te recuerde por qué te importa este tema”)
  • Dibujo (“Dibuja un momento del último evento que te haya llamado la atención”)


Utilizar el chat de diversas formas

El chat suele ser nuestra herramienta principal para fomentar la participación en talleres virtuales masivos. Es fácil enseñar a la gente a usarlo y está disponible en prácticamente cualquier plataforma de reuniones en línea (incluidas las de transmisión en vivo). Cuanto mayor sea la frecuencia y la variedad de formas en que animes a las personas participantes a usar el chat, más mantendrás al grupo concentrado en tu sesión y más amplia será la gama de personas del grupo que logres que participe. Además, cuantas más personas involucres y con mayor frecuencia, mejor podrás percibir el estado del grupo a lo largo de la sesión: ¿Te siguen? ¿Qué están sintiendo? ¿Están preparades para actuar?
Aquí hay varias maneras de invitar a tu grupo a participar a través del chat:

  • Preguntas inductivas (“¿Qué te llamó la atención de la historia que escuchamos?”)
  • Completar la oración (“Una cosa que me comprometo a hacer en el plazo de un mes es ___.”)
  • Respuesta de una sola palabra (“En una palabra, ¿qué te parece la acción de la próxima semana?”)
  • Encuesta (“¿Qué te interesa más hacer? A. Campaña puerta a puerta B. Campaña telefónica C. Fiesta en casa”)
  • Espectros (“En una escala del 1 al 5, ¿qué tan liste te sientes para la siguiente etapa de la campaña? 1 = nada preparade, 5 = liste para empezar”)
  • Espectro de imágenes (“¿Qué imagen representa mejor cómo te sientes respecto a esta campaña? Escribe el número en el chat.”)
  • Emojis (“Añade uno o más emojis en el chat para mostrar tu reacción ante este plan.”)
  • Creación de listas (“¿Qué añadirías a nuestra lista de consejos para el reclutamiento de personas voluntarias?”)


Pedir apoyo en la moderación del chat 

Cuando estás interactuando de manera efectiva con un grupo grande en línea a través del chat, resulta demasiado complicado estar al tanto de todo lo que entra y, al mismo tiempo, liderar el grupo. Pide a una o más personas que sean tus «moderadoras del chat». Ellas pueden seguir de cerca lo que está sucediendo y actuar como la voz del grupo. Por ejemplo, las personas moderadoras pueden:

  • Resumir: después de pedirle al grupo que participe con una pregunta en el chat, pídele a la persona moderadora de chat que resuma lo que está viendo. (“Veo una variedad de respuestas en el espectro. Algunos 1 y 5, pero la mayoría de las personas están en el medio.”)
  • Citar: invita a quien modera el chat a compartir algunas cosas que la gente haya dicho durante una actividad, mencionando a las personas que las compartieron. (“Juan planteó un punto muy interesante. Dijo…”)
  • Alertar: la persona que modera el chat podría levantar la mano o activar el micrófono para avisarte si hay una pregunta o tendencia importante en el chat. («Estoy notando varias solicitudes para que definas ese acrónimo que estás usando»)
  • Responder: las personas moderadoras pueden responder a las preguntas directamente en el chat, sin tener que remitirlas a quien facilita, y ofrecer apoyo técnico. En grupos grandes es mejor que haya una persona para responder y otra diferente para resumir.

Que las personas moderadoras del chat resuman y citen lo dicho ayuda a quien facilita y a quienes participan: si tú no puedes seguir el ritmo, ¡las personas participantes tampoco! Recuerda que el simple hecho de participar en el chat ayuda a tu grupo a sacar el máximo provecho del taller, incluso si no se leen todas las respuestas.


Utiliza las herramientas de voz de forma selectiva

Participar en voz alta puede resultar útil para algunas personas, pero, por supuesto, en grupos grandes en línea no tendrás tiempo para realizar actividades como rondas en las que sea posible escuchar a todas las personas que participan. Aquí hay algunas opciones:

  • Mantener los micrófonos apagados cuando no se estén utilizando para reducir el ruido de fondo y las interrupciones. Consulta las funciones de tu plataforma. En Zoom Meetings, por ejemplo, puedes usar el menú de Seguridad para desactivar la opción de que las personas participantes puedan activar su micrófono y luego habilitarla cuando llegues a una actividad en la que quieras escuchar a algunas personas en voz alta. En Zoom Webinars puedes promover temporalmente a alguien como “panelista” cuando quieras escuchar su opinión en voz alta. En Google Meet, usa los Controles del anfitrión para activar o desactivar el “bloqueo de audio”.
  • Levantar la mano para intervenir. En el momento en que desees escuchar a algunas personas en voz alta, explica cómo pueden levantar la mano para indicar que desean hablar. Como alternativa, pídeles que lo indiquen en el chat con un asterisco *. Prepárate y avisa al grupo que no podrás escuchar a todas las personas participantes. Recuerda que escuchar a otra persona hablar durante mucho tiempo puede hacer que la gente deje de prestar atención, ¡no importa si es una persona tallerista o participante quien está hablando! Consejo: haz una pregunta a todo el grupo entre las intervenciones de las personas, por ejemplo: “Muéstranos con una reacción o un emoji si alguna vez has tenido una experiencia similar.”
  • Grupos pequeños. Dependiendo del tamaño de tu grupo y de tu plataforma, las actividades en grupo pueden ser una opción. Con grupos más grandes, la configuración puede ser más exigente, así que asegúrate de contar con apoyo técnico. Al organizar grupos en espacios virtuales masivos, es mejor hacer los grupos más grandes (de al menos 5 personas) para compensar el hecho de que más personas no participen cuando lleguen a la sala de grupos de trabajo.


Utilizar herramientas asincrónicas

Amplía tu interacción mediante herramientas asincrónicas o “a su propio ritmo”. Por ejemplo, para crear listas, empieza a elaborarlas antes de una sesión o continúa después de ella utilizando herramientas como encuestas, documentos colaborativos, etc. Lo mismo se aplica a las votaciones. La clave aquí es que elimina la presión de resolver todos los retos técnicos durante una sesión o de tener tiempo suficiente para que todas las personas puedan participar durante una sesión en vivo. Esta es también una forma de fomentar una mayor participación de quienes ven las grabaciones.

Prepararse para los retos

Dirigir eficazmente espacios virtuales masivos supone un mayor desafío que hacerlo con grupos más pequeños. Aquí tienes algunos recursos adicionales:

  • Qué hacer con las irrupciones indeseadas en Zoom – ¡no dejes que la preocupación por personas participantes disruptivas te impida crear una sesión con impacto para todas las demás! Este recurso te ayuda a prepararte para lo que pueda suceder y a recuperar el control RÁPIDAMENTE.
  • Consejos para preparar y facilitar talleres virtuales masivos – es esencial contar con un equipo para gestionar un espacio virtual masivo. Esta guía explica cómo “cambiar el ritmo” para grupos grandes y ofrece ejemplos de cómo dividir los roles.
  • Cómo decidir entre talleres virtuales masivos y talleres virtuales pequeños – un taller virtual masivo no necesariamente tendrá un impacto mayor que uno más pequeño. Esta guía te ayuda a determinar si es más estratégico para tus objetivos de facilitación optar por una sesión grande o mantenerla pequeña.