Cinta en la Frente | Training For Change

Cinta en la Frente

Tema

Fortalecimiento de equipos y diversidad iconFortalecimiento de equipos y diversidad

Idioma

Español

Tipo

Herramienta de taller

Preparación

El ejercicio de la cinta debe prepararse con antelación con suficientes trozos de cinta adhesiva para cada participante. Sobre la cinta pinto varias formas de colores, una por cada trozo de cinta. Utilice rotuladores que permitan pintar sobre plástico y que no se borren. Hago 5-8 de cada forma (triangulo rojo, rectángulo azul, líneas paralelas azules, etc.). También hago 2 o 3 formas únicas (circulo con dos flechas que lo cruzan). Debe poner la cinta sobre una superficie que permita despegarse fácilmente – un tablero, libro de himnos, cuero o libro de notas de plástico. Dependiendo del tamaño del grupo, necesitará por lo menos 3 grupos grandes y dos individuos únicos. Con un grupo más grande puede hacer más. Si tiene más de 50 personas la logística se puede complicar.

Como manejar esta herramienta

Presente la actividad como un juego, pero no diga demasiado. Pida a las personas que cierren los ojos. Dígales que les va a poner algo en la frente, pero que mantengan los ojos cerrados hasta que les diga que los abran. Si el grupo es más grande tenga un/a voluntario/a o co-facilitador/a para ayudarle a colocar todas las cintas. Si quiere puede poner la cinta en la persona que le está ayudando (con los ojos cerrados, claro).

Pida ahora que abran los ojos y “sin hablar en ningún idioma, forme los grupos”. Nada más ni nada menos. Entonces solo observe y sea paciente. Deje que las cosas se desarrollen. Las personas, a veces, irán en una dirección y después cambiaran a otro sitio. Deles su tiempo. Mire la dinámica alrededor de las personas únicas especialmente. ¿Cuál es su experiencia?

Cuando las cosas parezca que han llegado a un lugar de equilibrio o conclusión, diga que el ejercicio ha terminado. Comience entonces con el análisis cuando las personas todavía están de pie.

Haga siempre esta primera pregunta: «¿qué ha pasado?» Deje que la gente hable de ello, cualquiera que quiera comenzar a hablar. Guie el análisis primero con los grandes grupos: «¿Cómo se unieron? ¿Cómo se sintieron? ¿Cómo se sienten ahora?» Ignore lo máximo que pueda a las personas únicas al principio, para establecer la experiencia y el sentimiento de la corriente dominante. Entonces dedíquese a las personas únicas: «¿y cómo fue para ustedes?» según hablen, puede señalar con preguntas particulares cosas que observó que experimentaron o que no experimentaron. Lo que sea que pase puede ser una enseñanza. Puede hacer preguntas como: «¿Han experimentado o presenciado estas dinámicas en alguna otra circunstancia? ¿Cómo fue?»

Introducción al concepto de corriente dominante/ márgenes

Puede introducir la idea de Corriente Dominante y Márgenes utilizando algunas de las definiciones en el folleto. Quizá pueda preguntar al grupo que diferencias tienen: mujer y hombre, con gafas y sin gafas, adolescentes y adultos, etc. Escriba todas las diferencias en el papel de presentación. (Alternativamente, puede pedir que describan las características de la corriente dominante de su grupo.) Asegúrese de aclarar que la corriente dominante NO quiere decir la mayoría, aunque puede coincidir. La corriente dominante establece la cultura, las reglas asumidas sobre cómo se hacen las cosas en el grupo, tanto si la corriente dominante es un subgrupo como una mayoría dentro del grupo. Los márgenes son aquellos que se tienen que adaptar a lo que establece la corriente dominante.

También, señale que una persona puede pertenecer a la corriente dominante en unas cosas y a los márgenes en otra al mismo tiempo, dependiendo de las características a las que se esté refiriendo. Y que puede pertenecer a la corriente dominante en este grupo y a los márgenes en otro. Todas las personas tenemos experiencia en pertenecer a la corriente dominante y a los márgenes.

Opcional: Ejercicio con los ojos cerrados

Después de esta breve explicación puede pedir que el grupo cierre de nuevo los ojos (no les voy a hacer nada). Hágales sentirse bien y relajados/as. Pídales que recuerden un momento en el que se sintieron marginados, cuando supieron que pertenecías a los márgenes del grupo, donde realmente no sentían que pertenecían. Hágales pensar en una experiencia específica donde sintieron su marginalidad de una manera profunda. Guíeles en el pensamiento de cómo eran las cosas, qué parecían, como se sentía. ¿Qué se dijo? ¿Qué se hizo? ¿Qué hizo usted? ¿Cómo se sintió? ¿Cómo fue la experiencial de sentirse marginado/a?

Pregunte entonces cómo era la corriente dominante. ¿Cómo describiría la corriente dominante de ese grupo o de esa persona? ¿Cuál fue su actitud? ¿Cómo actuaron? ¿Cómo se relacionaron con usted?

Pregunte entonces qué les hubiera gustado decir a la corriente dominante para que hubieran podido mejorar su comportamiento. Si se hubiera sentido seguro/a para decir lo que querría decir, ¿qué hubiera dicho? Deje mucho tiempo para que las personas puedan utilizar su imaginación y reconectar.

Pídales que compartan su experiencial en grupos pequeños. No es necesario que digan qué pasó, solo como se sentían al estar en los márgenes, como se percibía a la corriente dominante desde el margen y qué les hubieran dicho a la corriente dominante. La discusión puede durar entre 5 y 10 minutos. Intente percibir la energía de los grupos y si las personas están concentradas en el ejercicio. Cuando las conversaciones comiencen a decaer llámeles a todos/as juntos/as pero permaneciendo en sus grupos.

Recoger los frutos

Recoja los frutos del ejercicio pidiendo a cada grupo que respondan con una característica al tiempo a cada una de las siguientes tres preguntas:

  • ¿Cómo fue estar en el margen?
  • ¿Cómo se percibía a la corriente dominante desde el margen?
  • ¿Qué le hubiera gustado decirle a corriente dominante desde el margen?

Puede poner las preguntas en el tablero de papel y escribir debajo las respuestas. Vaya de grupo en grupo hasta que el papel se haya rellenado. Me gusta alternar colores diferentes en la lista ya que de esta manera se ve más claramente cada respuesta.

Una vez finalizado, dígales que hay buenas y malas noticias. Las malas noticias es que todos y todas somos así (señale las descripciones de la corriente dominante y lea en alto las espantosas respuestas). Las buenas noticias son que podemos aprender de nuestras experiencias en los márgenes y así mejorar nuestro comportamiento cuando pertenezcamos a la corriente dominante. Podemos enseñarnos a nosotros mismos/as a…(recorra la lista de lo que les hubiera gustado decir desde el margen a la corriente dominante).

Debe mantenerse bastante relajado/a al trabajar con un grupo y con lo que pueden ofrecer.

Esta herramienta es originaria de Dan Buttry.